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Ruborizate

Es un producto infaltable en cualquier rutina de makeup ya que aporta frescura. Vos, ¿ya sabés cuál es el que va con tu piel y cómo aplicarlo?

Inspirado en el efecto “sonrojo”, el rubor es una pieza esencial para crear un maquillaje equili-brado, natural y fresco. Gracias a este producto, se pueden mejorar el aspecto y la estructura del rostro. Además, es el encargado de darle dimensión y color. A través de diferentes técnicas, el rubor puede afinar el contorno de la cara, darle luz y brillo. Como hay distintos tipos de rubor, para dar con el indicado para nuestra piel, hay que tener en cuenta las características de la misma y su tono.

Identikit
- Polvo: es el más común y el que más duración tiene sobre la piel. Se aplica con pinceletas o bro-chas de tamaño mediano, sobre y debajo del hueso del pómulo. No hay que pasarse de la mitad de la nariz ni de la del ojo. Haciendo movimientos circulares, se desiliza hacia atrás a la altura de la oreja. Es importante descargar un poco de producto antes de aplicar.
- Crema: está aconsejado para pieles normales a secas, sin manchas y jóvenes. Soportan las altas temperaturas, aportan color y quedan naturales. Sin embargo, no duran tanto como la versión en polvo. Se aplican con los dedos haciendo pequeños golpecitos sobre las mejillas o, bien, con una esponja. Las cremas precisan de una especial atención, ya que son propensas a generar manchas indeseadas si no se esfuman bien.

Cuestión de piel
A la hora de decidirse entre un rubor con acabado mate o satinado hay que conocer qué tipo de piel tenemos. Para las mujeres con pieles muy oleosas o maduras, se recomienda el acabado mate y en polvo, ya que evita el exceso de brillo y marca menos las arrugas. En cambio, para rostros jóve-nes, las texturas satinadas suman luz y frescura.

A tono
Elegir el color es la parte más difícil. La realidad es que es cuestión de probar las distintas tonalida-des y elegir cuál luce mejor con la de nuestra piel. En reglas generales, aunque no definitivas, la gama de los rosados hace un buen equipo con las pieles blancas; y para las pieles más oscuras u oliva, se recomiendan los diferentes tonos de beige, corales y alilados.

POR: Lia Vena

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