Entrevista
Entrevista | Nota de tapa

Trabajá… ¡en vos!

Es hora de convertirte en la mejor versión de vos misma y compartirla con el mundo entero.

Abril se inicia y ¿qué mejor momento para aprovechar todo, todo el power y la energía emprendedora de Aries —regido por Marte, planeta de la acción— y empezar a trabajar en esos cambios que hace rato venís posponiendo? A partir del autoconocimiento te vas descubriendo y reconociendo para ser más auténtica y sincera, tanto con vos como los que te rodean, dejando de lado todo lo que no te es propio y conectando con lo que te hace bien.Tus ideas y tu visión importan y son parte del mundo en el que vivís y del mundo que querés crear. Es por eso que trabajar en vos misma, lejos de ser un acto egoísta, es un gran acto de amor propio con sanas consecuencias en tu entorno y, en definitiva, en el mundo.

Que somos cuerpo, mente y espíritu ya no es novedad, pero ¿realmente llevás esa idea a tu realidad cotidiana? Fácil es decirlo, pero la clave está en experimentarlo con todo tu ser para comenzar a vivir el cambio que tanto deseás. Para que lo pongas en práctica, te contamos de qué se tratan algunas de las técnicas milenarias más utilizadas y también otras más novedosas. Conocelas, elegí cuál te resuena más y empezá a trabajar… ¡en vos!

Cambio profundo
Para poder dedicarte a tu bienestar, es importante que te preguntes "¿Quién soy yo?". Posiblemente te definas considerando tu trabajo, tu estado civil, tus hijos, tu hobby, el deporte que te gusta practicar, la música que te gusta escuchar, etcétera. Todas ellas son simples etiquetas y estados momentáneos que se aplican a distintas etapas de la vida. Sin embargo, creer que sos únicamente esas características es reducir absolutamente tu ser a lo puramente observable, sería como mirar la punta de un iceberg y creer que lo que ves es todo lo que existe; aunque sepas que en lo profundo hay mucho más y que el solo hecho de que esté oculto no significa que no pueda revelarse. Por lo tanto, comenzar a buscar en tu interior, en todo aquello que no se ve, pero que pulsa desde lo más profundo y que existe, puede resultar un ejercicio complejo, y lo es en un inicio. No obstante, una vez que puedas ir soltado lo accesorio para darle visibilidad a ese mundo interior que te define y te diferencia, vas a poder comenzar a tomar decisiones fieles y alineadas con tu propia individualidad. Suena bien ¿verdad?


"Podemos idealizar la libertad, pero en lo que a nuestros hábitos se refiere, estamos completamente esclavizados”, gran frase de El libro tibetano de la vida y de la muerte, de Sogyal Rimpoché.

Atajos rápidos, ¡no!
Estamos en una era en la que creemos tenerlo todo a un click de distancia. Queremos algo y lo queremos ya. No podemos esperar. El imperio de la inmediatez genera comportamientos basados en la ansiedad y la falta de tolerancia ante la espera, como si esta fuera la principal y más temida enemiga de un proceso en desarrollo. Sin embargo, en este mismo panorama, hay una práctica que continúa vigente y está recobrando cada vez más fuerzas: la meditación. Es cierto que, en un mundo sobrecargado de estímulos, acallar la mente puede parecer, al comienzo, algo imposible de lograr, como si lucharas contra los molinos de viento.
Si bien muchas personas creen que no se puede dominar el pensamiento, una vez que se va profundizando en esta práctica, los resultados se van visibilizando en nuestra vida diaria y es entonces que vamos comprendiendo por qué el ser humano sigue recurriendo a esta antiquísima técnica que data de 3000 años a.C. "Meditar no es, como algunos creen, un escape, sino, por el contrario, es ir hacia nuestro centro, hacia nuestro origen y de esa manera enfrentarnos, como si nos viésemos en un espejo, con lo que somos. Meditar es estar atentos, despiertos y obtener una visión más clara de lo que somos y de las cosas que le dan sentido a nuestra vida. Meditar es dejarse ser”, de acuerdo con la definición que brinda Stella Ianantuoni en Meditación. Guía práctica de técnicas orientales.

Dos ideas para trabajar en vos
1. Decodificate
“Decodificar es desarmar los códigos que fueron incorporados por nosotros durante nuestra infancia a través de la educación y a partir de los cuales fuimos inhibidos para ser quienes realmente somos. Uno pasa a ser, sin darse cuenta, lo que los adultos le fueron diciendo que fuese durante los primeros diez años de vida, y quedamos determinados por esa implementación de códigos y por dichas formas”, explica Claudia Luchetti, biodecodificadora existencial. Luego, hay un efecto de otros diez años, momento en el cual prácticamente las personas dejan la casa de sus padres, siendo lo que les dijeron que fueran. Lo llamativo de esta etapa es el estado de incoherencia que el sujeto comienza a experimentar: “aprende a pensar a través de la percepción del mundo de personas que son, por lo general, entre 25 y 30 años mayores que él, por lo cual podemos decir que su cuerpo va por un lado y su mente va por otro”, reflexiona Luchetti.
Entonces, hacer una biodecodificación significa volver a ponerse en el centro, expresando lo que sentís y cómo actúas. Según Luchetti, “Uno debe aprender a decodificar todo el tiempo, ya que constantemente adquirimos formas que no nos son propias. Tener esa flexibilidad de la información para empezar a preguntarnos: ¿soy yo el que quiere esto?, ¿quiero esto?, ¿qué siento con esto? Lo importante es que la mente entienda: si la mente no ve lo que le está sucediendo, no lo puede desprogramar”. En la primera instancia de la decodificación, se le muestran a la persona sus propios condicionamientos para que los vea y los entienda y, a partir de allí, se le brinda un listado de requerimientos a cumplir consigo mismo, donde la tarea a seguir es la autoobservación. Después de un tiempo de ir practicando este ejercicio de autoobservación es que se comienzan a ver resultados y que se necesita decodificar nuevamente para seguir el rumbo. “Si nosotros no sanamos nuestro origen, tampoco vamos a poder tener un destino sano. Es crucial aceptar el origen, aceptar cómo fueron las cuestiones, los vínculos, los lazos en la pareja de nuestros padres… Integrar nuestro femenino y masculino también es indispensable para lograr una integración propia”, amplía Luchetti. Si emparejamos todos estos aspectos, los integramos, es factible que tengamos relaciones más exitosas, tanto en nuestra pareja como en nuestros vínculos profesionales.

Una cita con la decodificadora es una experiencia tan práctica como reveladora, ya que tenés la posibilidad de grabarla para después trabajar sobre ello sola o en terapia

2. Registros Akáshicos
Akasha es un término sánscrito que significa “el principio vital que impregna todo lo que existe”. Los Registros Akáshicos atesoran toda la información habida y por haber, no solo referente a la humanidad o a la Tierra, sino a todo el universo: en ellos se encuentra la información de todo lo que existió, existe o puede llegar a existir. Cada persona, cada animal, cada planta, cada piedra, en definitiva, todo lo que existe o con potencial para existir, tiene su propio Registro. Cuando conectás con tus Registros Akáshicos, conectás con tus guías, tus maestros y con la parte tuya que tiene registrada en su memoria todo lo que ha acontecido en el universo, es la parte que encierra tu sabiduría.

¿Para qué abrir los Registros Akáshicos?
• Los Registros contienen información, por lo tanto, son una sutil y poderosa herramienta de sanación, que te ayudan a alcanzar un mejor entendimiento y una mayor comprensión de los porqués de lo que ocurre en tu vida.
• Comprendés, entendés y te conocés a vos misma y a tu entorno.
• Trabajás con los patrones que se repiten en tu vida.
• Entendés y sanás lo que te causa sufrimiento.
• Conectás con tu sabiduría interna y tu alma, que es atemporal.
• Te vinculás con los deseos más profundos de tu corazón.

Podés acceder a los Registros vos misma, si tenés los conocimientos necesarios para hacerlo, o podés recurrir a un lector de Registros para que te realice una lectura. Así, vas a recibir información relacionada con tu momento actual, con aquellas cosas que te preocupan y, a partir de esa información, obtendrás la sanación. Esto se debe a que, al realizar la apertura de los registros, entrás en contacto con Seres de Luz de muy alta vibración, Maestros ascendidos, Ángeles, Arcángeles o Guías, que son los que trasmiten la información que hay contenida dentro de tus Registros Akáshicos. Al vincularte con ellos, tu vibración energética se eleva de forma automática y así llega la sanación, pues te ayudan a armonizar tus cuerpos energéticos, permitiendo que se desprendan energías densas o negativas, y liberando así bloqueos físicos, mentales y emocionales.


Al conectar con tus Registros, vas a recibir información relacionada con tu momento actual, con aquellas cosas que te preocupan y, a partir de esa información, obtendrás la sanación

Conectá con tu niña interna
Pensá en aquellas cosas que te encantaba hacer de niña. Podés buscar fotos o hacer una lista con aquello que recuerdes que disfrutabas hacer. También podés ayudarte preguntándole a otros que te cuenten cómo eras en tu niñez. Es importante que te tomes el tiempo que consideres necesario para que vayas reconociéndote en aquello que alguna vez te generó tanto placer y alegría, porque ahí está la clave motivacional. Quizás te gustaba bailar, cantar, pintar, andar en bicicleta, jugar con amigos, construir objetos con madera, cocinar algo especial para compartir, entre tantas otras cosas. Con el paso del tiempo, es probable que hayas ido olvidando la necesidad de respetare sos espacios de diversión que te permiten conectar con la alegría, el juego y la espontaneidad. Para que puedas forjar vínculos sanos, primero te tenés que respetar y valorar a vos misma; solo desde ese lugar podrás ser amorosa con quienes te rodean y un mejor ser humano en lo cotidiano. Quién te dice, a lo mejor, retomes alguna de todas esas actividades y reorganices tus días para volver a jugar. Aprendamos de nuestra niña interna, que tan sabia es.


Para que puedas forjar vínculos sanos, primero te tenés que respetar y valorar a vos misma; solo desde ese lugar podrás ser amorosa con quienes te rodean y un mejor ser humano en lo cotidiano

Compartida, la vida es más
Es importante que puedas detectar la importancia de autoconocerte trabajando a partir de las herramientas que más resuenen en vos. No hay recetas mágicas que puedan hacer por vos lo que no hagas con constancia y consciencia. Aquí te ofrecimos algunas de las técnicas, pero hay tantas formas y tantos caminos como seres humanos existen, por eso la clave está en experimentarlas y sacar tu propia conclusión. No es un recorrido sencillo, pero mientras existan las ganas de ir más allá, el camino se irá formando y los cambios se irán sintiendo tanto en vos misma como en tu modo de relacionarte con el mundo. Con la clara conciencia de que si vos te sanás, vas a elegir relaciones más sanas y actividades más saludables, todo hará que vivas tu paso por este mundo como un ser humano más amoroso y respetuoso de sí mismo y de su entorno. Porque al final, ¿cuál es la gracia de mejorar si no es para compartirlo?

Para seguir en tema
- Un libro: El poder del ahora, de Eckhart Tolle.

- Un documental: Minimalism ¿Cómo podría mejorar tu vida con menos? Examina los distintos aspectos de este movimiento e invita al público a sumergirse en la vida de hombres y mujeres de distintos ámbitos que se esfuerzan por llevar adelante una existencia feliz y significativa, con menos objetos.

ESPECIALISTA CONSULTADA
Claudia Luchetti
Biodecodificadora, conferencista y coach
www.claudialuchetti.com

TEXTO: Gimena Mariona

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